qué es el ácido láctico

Qué es el ácido láctico y por qué deberías conocerlo si te importa el cuidado de tu piel

25 de marzo de 2025 Por La Mejor Cosmética

¿Sabías que un ingrediente tan sencillo como el ácido láctico puede marcar la diferencia entre una piel apagada y una piel luminosa? No exageramos. Este activo, cada vez más presente en productos cosméticos, tiene mucho que ofrecer… y no solo como exfoliante. Vamos a contarte qué es el ácido láctico, para qué sirve, cómo se usa y por qué (quizá) deberías incorporarlo ya a tu rutina facial.

Sí, ya te lo avisamos: este artículo te va a dejar con ganas de probarlo.

Ácido láctico: origen y propiedades básicas

Antes de entrar en materia, pongamos las bases. El ácido láctico es un alfa hidroxiácido (AHA) que se encuentra de forma natural en productos como la leche agria (de ahí su nombre). Hoy en día, eso sí, se sintetiza en laboratorio de forma segura y estable para su uso en cosmética.

Este ácido se utiliza por su capacidad para exfoliar suavemente la piel, ayudar en la renovación celular y mejorar la textura y luminosidad cutánea. ¿Te suena parecido al ácido glicólico? Bien visto. Son primos, pero con matices importantes.

Fórmula del ácido láctico: un vistazo químico (tranquilo, fácil)

Sabemos que la química puede dar pereza, pero esto te lo explicamos en dos líneas. La fórmula del ácido láctico es C₃H₆O₃. Lo importante aquí no es tanto memorizarla (no hay examen, lo prometemos), sino entender que se trata de un ácido de origen orgánico, soluble en agua, y que funciona especialmente bien en pH entre 3 y 4.

¿Y esto qué significa? Pues que los productos bien formulados con ácido láctico tendrán un pH que permite que actúe sin irritar (demasiado) la piel. Por eso es clave elegir productos específicos para tu tipo de piel.

¿Para qué sirve el ácido láctico en cosmética?

Y ahora sí, lo importante. ¿Para qué sirve el ácido láctico? Pues para bastante más de lo que parece:

1. Exfoliación suave pero efectiva

Es su uso estrella. El ácido láctico disuelve los enlaces entre las células muertas, ayudando a eliminarlas y dejando paso a una piel más fresca, luminosa y suave. Pero sin irritar como otros AHA más potentes.

2. Hidratación y mejora de la función barrera

A diferencia de otros ácidos exfoliantes, el láctico tiene un plus: hidrata. Favorece la producción de ceramidas y mejora la barrera cutánea. Ideal para pieles secas o sensibles.

3. Unifica el tono y mejora manchas

Al acelerar la renovación celular, puede ayudar a reducir manchas, marcas de acné y tono desigual. No es milagroso, pero sí constante. La clave está en usarlo bien (te lo contamos ahora).

Cómo usar el ácido láctico sin liarla (ni pelarte la cara)

Vale, ahora que sabes para qué sirve, vamos a lo práctico. ¿Cómo usar el ácido láctico en tu rutina diaria?

Aquí van algunas claves esenciales:

Frecuencia de uso

  • Pieles sensibles: 1-2 veces por semana.
  • Pieles mixtas o normales: 2-3 veces.
  • Pieles grasas y con experiencia en ácidos: incluso 4 veces, pero ojo.

No empieces a lo loco. Ve poco a poco. Menos es más, créenos.

En qué paso de la rutina se usa

Se aplica tras la limpieza y antes del sérum o la hidratante. Mejor por la noche, porque puede aumentar la sensibilidad al sol.

Consejo: siempre, siempre, acompaña su uso con un buen protector solar por la mañana.

Compatibilidades y precauciones

  • No lo mezcles en la misma rutina con otros exfoliantes potentes (ácido salicílico, retinol, vitamina C de alta concentración…).
  • Evita usarlo si tu piel está irritada, con heridas o tras procedimientos agresivos.
  • Si notas picor fuerte o enrojecimiento persistente, para y consulta.

¿Es mejor que otros ácidos? Comparativa rápida

Depende de tu piel. Si eres nueva en esto de los ácidos o tienes la piel sensible, el ácido láctico es un gran punto de partida. Es más suave que el glicólico, pero más potente que el mandélico en exfoliación.

¿Lo mejor? Su perfil equilibrado: renueva, hidrata y respeta.

¿Quién puede usar ácido láctico?

En general, casi todo el mundo. Pero hay algunos perfiles ideales:

  • Pieles apagadas o con textura irregular
  • Personas con manchas leves o marquitas post-acné
  • Quienes tienen la piel seca pero quieren exfoliar sin tirantez

Eso sí, si tienes rosácea activa, eczemas o una piel ultra reactiva… mejor consulta antes con un dermatólogo.

Productos con ácido láctico: qué buscar y dónde encontrarlos

Cuando busques un producto con este ingrediente, fíjate en:

  • Concentración: entre 5 y 10% suele ser lo habitual para uso doméstico.
  • pH del producto: idealmente entre 3,5 y 4.
  • Otros ingredientes: si viene con ácido hialurónico, niacinamida o pantenol, mejor todavía.

Y si estás pensando en probar uno, puedes echar un vistazo a nuestra selección de exfoliantes faciales. Hemos probado muchos y estos son los que realmente funcionan.

Conclusión: el ácido láctico no es moda, es ciencia… y piel bonita

El ácido láctico no es el ingrediente más famoso, ni el más atractivo. Pero sí es de los más eficaces cuando se usa bien. Te ayuda a renovar la piel, mejorar su textura y mantenerla hidratada. Y eso, sinceramente, no lo consiguen muchos activos.

¿Te animas a probarlo? Ya sabes lo que toca: empieza poco a poco, elige un buen producto y… no te olvides del protector solar.

Tu piel (futura) te va a dar las gracias.