qué es la doble limpieza facial

¿Qué es la doble limpieza facial? Guía definitiva para un rostro impecable

28 de febrero de 2025 Por La Mejor Cosmética

En La Mejor Cosmética, nos encanta compartir contigo los hallazgos más interesantes del mundo del cuidado de la piel. A veces, nos ponemos a pensar en las noches cuando llegamos a casa, cansados y con el rostro cargado de maquillaje, polución, protector solar y un montón de cosas que ni siquiera sabíamos que existían flotando en el aire. ¿Te ha pasado que sientes la piel como pesada, opaca, con ganas de dar un grito de auxilio? Creemos que sí, que no eres la única persona a la que le sucede, y por eso queremos contarte qué es la doble limpieza facial, un método que ha ido ganando fama en los últimos años y que, según nuestra experiencia y la de muchas otras personas, realmente vale la pena probar.

En esta guía no solo te diremos cómo se hace la doble limpieza facial, sino que también te ofreceremos algunos consejos extra para que tu rutina sea relajante, efectiva y un poquito divertida. Porque sí, cuidar de uno mismo puede ser muy agradable si le pones ganas. Además, nos hemos dado cuenta de que cuando la piel está limpia de verdad, todos los demás productos actúan mejor, desde tu serum favorito hasta la crema hidratante que te acompaña cada día.

Introducción: ¿Por qué es importante la doble limpieza facial?

Nos surge la pregunta: ¿por qué no basta con lavarse la cara una sola vez y ya está? A veces suena un poco exagerado eso de lavarla dos veces, pero créenos, la piel se enfrenta a más amenazas diarias de las que solemos imaginar. Entre el sudor, el sebo natural, el aire contaminado de la ciudad, las partículas de polvo, los restos de maquillaje de larga duración y las cremas con filtros solares potentes, no siempre es suficiente un limpiador básico para sacarlo todo de la piel. De hecho, ¿quién no ha notado que, tras una sola pasada con un gel de limpieza, todavía queda rastro de maquillaje en la toalla o en los discos de algodón?

Nos gusta pensar en la doble limpieza facial como un método en el que combinas dos tipos de productos para atacar distintas “clases de suciedad”: la de base oleosa y la de base acuosa. Si lo piensas, es un poco como cuando lavas un recipiente con grasa y pasas primero un desengrasante, para después aclararlo con agua y jabón normal. Algo así, pero aplicado a nuestro hermoso rostro. Y bueno, si no nos crees, te invitamos a probarlo y verás la diferencia.

¿Qué es la doble limpieza facial?

La idea detrás de la doble limpieza facial es muy sencilla: utilizar primero un producto oleoso (un bálsamo o aceite) y luego un producto acuoso (gel, espuma o mousse). Con el primer paso, consigues “derretir” todo aquello que se adhiere a tu piel de forma más persistente: maquillaje waterproof, filtros solares resistentes, exceso de sebo acumulado… En el segundo paso, terminas de retirar las impurezas solubles en agua, como la polución ambiental y restos de sudor. Nos gusta decir que es un dos por uno que deja la piel lista y hasta con una sensación de alivio difícil de describir.

La doble limpieza facial empezó a hacerse más popular gracias a las rutinas de cuidado asiáticas, en especial las coreanas, que dan mucha importancia a la higiene profunda del rostro. Con el tiempo, esta práctica se fue extendiendo a otras partes del mundo porque funciona en distintos tipos de piel. A veces nos preguntan si es solo para personas que llevan maquillaje, y nuestra respuesta es rotunda: ¡para nada! Incluso si no te maquillas, sigues estando expuesta a la polución, el sebo y los restos de cremas que, de no limpiarse bien, pueden derivar en brotes de acné o puntos negros.

Beneficios de la doble limpieza facial

Ahora, nos gustaría compartirte algunos de los beneficios que hemos notado (y que también han comentado otros usuarios) al practicar la doble limpieza:

  1. Remoción completa de impurezas: La combinación de un limpiador oleoso y uno acuoso es muy eficaz. Te libras de residuos que a veces ni sabías que tenías.
  2. Previene la obstrucción de poros: Cuando tu piel está libre de maquillaje y exceso de sebo, resulta menos propensa a la aparición de puntitos negros y granitos.
  3. Mejora la eficacia de tu rutina posterior: Imagina tener el lienzo bien limpio antes de pintar: eso sucede con tu piel. Un rostro limpio permite que el sérum, la mascarilla o la crema penetren y actúen mejor.
  4. Equilibrio del pH y de la barrera cutánea: Aun cuando suene irónico, usar dos limpiadores suaves puede ser menos agresivo que maltratar la piel con un único producto muy fuerte. Sí, es un poco paradójico, pero funciona.
  5. Resultados visibles: Piel más luminosa, con menos imperfecciones y una sensación de frescura increíble. Claro, cada piel es un mundo, pero hemos visto resultados muy positivos en la mayoría de casos.

Cómo se hace la doble limpieza facial paso a paso

Quizá te estés preguntando: “Vale, me encanta la idea, ¿pero cómo se hace la doble limpieza facial en la práctica?”. Te lo contamos en sencillos pasos:

  1. Primer paso: limpiador oleoso
    • Aplicalo sobre el rostro seco. Masajea con movimientos circulares y suaves, sin apretar.
    • Si tu limpiador lo permite, añade unas gotas de agua para emulsionar la fórmula hasta que parezca una especie de leche blanquita.
    • Aclara con agua tibia.
  2. Segundo paso: limpiador acuoso
    • Humedece el rostro y coloca en tus manos un poco de gel o espuma limpiadora.
    • Masajea durante unos 30 segundos más, sintiendo cómo se lleva lo que quedaba de suciedad.
    • Retira con agua tibia y sécate a toquecitos, evitando frotar la piel.
  3. Rutina posterior
    • Aplica tu tónico preferido, o un agua floral, para equilibrar el pH.
    • Agrega tu sérum, contorno de ojos y crema hidratante.
    • No olvides el protector solar si es de día, eso es vital aunque esté nublado.

Y listo. Es un proceso simple que puede durar un par de minutos y que hará una gran diferencia en tu rostro, de verdad que sí. A veces nos emocionamos y hablamos demasiado de esto, pero es que lo hemos comprobado en propia piel.

Recomendaciones de productos

En La Mejor Cosmética tenemos una selección bastante interesante de limpiadores para cada tipo de piel. A modo de ejemplo:

  • Pieles grasas o mixtas
    • Un aceite ligero que no deje sensación pegajosa. Quizá un bálsamo con aceite de jojoba o semilla de uva.
    • Para el paso acuoso, un gel purificante con ingredientes tipo té verde o ácido salicílico, que ayuden a regular la grasa.
  • Pieles secas o sensibles
    • Bálsamos nutritivos con aceites como almendra dulce, oliva o argán, que sean hipoalergénicos y calmantes.
    • Geles suaves o espumas con avena o centella asiática, para evitar la tirantez y la irritación.
  • Pieles normales
    • Casi cualquier aceite o bálsamo equilibrado y un gel de limpieza con pH neutro irán genial.
    • Nos parece genial una espuma ligerita que no reseque.

Elegir el producto adecuado es clave, aunque a veces haya que probar un par antes de encontrar el ideal. De todos modos, si tienes dudas, puedes preguntarnos en La Mejor Cosmética. Intentaremos ayudarte a encontrar ese combo perfecto.

Errores comunes y cómo evitarlos

Como con todo, también hay algunos tropiezos que conviene esquivar:

  • Utilizar agua demasiado caliente: A veces, en invierno, dan ganas de lavarse la cara con agua súper caliente. Error. Eso puede resecar o irritar la piel más de lo necesario. Lo ideal es tibia.
  • Frotar fuerte: Apretar o restregar con vigor no hará que la suciedad se vaya más rápido. Al contrario, dañas la piel. Mejor un masaje suave y minucioso.
  • No retirar completamente el aceite: Hay que aclarar bien el primer limpiador para que no queden residuos que obstruyan los poros.
  • Abusar de exfoliantes al mismo tiempo: Si además de la doble limpieza quieres exfoliar, te recomendamos hacerlo solo una o dos veces por semana, o con productos muy suaves, para no sobrecargar la piel.
  • Confundir tus necesidades: Si tu piel es sensible y te pasas con un limpiador muy agresivo, quizá termines con rojeces o picores. Sé realista con lo que tu piel puede tolerar.

Preguntas frecuentes sobre la doble limpieza de la cara

¿Es obligatorio hacer la doble limpieza facial por la mañana y por la noche?

Realmente, no es una norma inamovible. Te recomendamos hacerla sobre todo por la noche, que es cuando hay más suciedad acumulada. Por la mañana, con un limpiador suave puede bastar, a menos que notes la piel muy grasa al despertar.

Tengo la piel muy sensible, ¿puedo usarla igualmente?

Sí, claro. Solo asegúrate de optar por bálsamos y limpiadores hipoalergénicos, sin fragancias fuertes y con ingredientes calmantes. De hecho, muchas personas con piel sensible notan mejoría porque no necesitan frotar tanto ni usar un limpiador único muy agresivo.

¿Funciona aunque no use maquillaje a diario?

Por supuesto. Piensa en la contaminación, el sudor, el protector solar… la piel acumula un sinfín de sustancias que no se van con una sola pasada de agua y jabón. La doble limpieza facial ayuda a dejarnos el cutis bien limpio y preparado.

Consejos finales y conclusión

Creemos que la doble limpieza facial es un antes y un después en cualquier rutina de belleza. En serio, una vez que lo incorporas, notas que la piel está más receptiva y luce con más vida. Lo importante es mantener la coherencia y la constancia, porque un día de limpieza profunda no soluciona todo, pero una rutina diaria suave, sí que hace la diferencia.

¿Te apetece probarla? Esperamos que sí. Nos encanta cuando nuestros clientes nos cuentan después de unas semanas que su piel se ve mejor y que han empezado a disfrutar ese momento de mimos diarios. A fin de cuentas, ese ratito que dedicas a tu piel, también es un espacio de autocuidado y relax.

Si necesitas ayuda para escoger productos específicos, en La Mejor Cosmética estaremos encantados de orientarte. Además, en nuestra tienda online encontrarás una gran variedad de productos dedicados a la doble limpieza, con distintas marcas, texturas y rangos de precio. Esperamos que esto te sirva para encontrar tu combinación ideal.